¿Cómo proponer nuevas alternativas de enseñanza?
La enseñanza tiene como pilar
fundamental proporcionar medios para estructurar experiencias propias de
diferentes formas y que estas sean accesibles para lograr un aprendizaje
satisfactorio.
Por tanto, “el concepto
de la condición de estudiante o de alumno es, con mucho, el concepto más
paralelo al de enseñanza. Sin estudiantes, no tendríamos el concepto de
enseñante; sin profesores, no tendríamos el concepto de alumno” (Fenstermacher
1989). Para ello, se debe considerar que las experiencias y el proceso de
enseñanza van a depender del contexto específico en el cual se desarrolle.
Por consiguiente, el aprendizaje significativo
implica una fuerte interrelación sociocultural entre el docente y el
alumno, Avilés
(2011) menciona que el deber del docente es generar las condiciones
apropiadas para que los alumnos obtengan la capacidad de construir
conocimiento, en suma, como se indica a continuación:
El
aprendizaje significativo, básicamente está referido a utilizar los
conocimientos previos del alumno para construir un nuevo aprendizaje. El
personal docente se convierte sólo en el mediador entre los conocimientos y los
alumnos, ya no es él el que simplemente los imparte, sino que los alumnos
participan activamente de lo que aprenden, pero para lograr la participación
del estudiantado se deben crear estrategias que les permitan una excelente
disposición y motivación para aprender (Avilés,
2011).
La aportación anterior, nos indica la
importancia de que la población docente potencie sustancialmente la motivación
en los alumnos para aprender, lo que únicamente se puede lograr incentivando un
lazo social entre enseñar y aprender.
En esta línea, Folegotto
y Tambornino (2005) agregan que la mediación tecnológica se puede
interpretar como un entorno representacional del aprendizaje. En otras
palabras, son dispositivos o herramientas tecnológicas que facilitan en el
estudiantado la construcción de su propio conocimiento a través de la
interacción con los medios tecnológicos y el objeto de conocimiento. En este
sentido, los autores agregan que “a través de la interacción entre la situación
presentada y sus conocimientos previos, el sujeto aprende cuando es capaz de
resolver el problema. En toda situación educativa mediada por tecnología,
podemos decir que el aprendiz “está presente” mediante sus producciones.
En suma, la mediación es un proceso
intencionado por parte del mediador (docente), que permite la interacción de
las personas con el ambiente, el lenguaje, las herramientas tecnológicas y
otros elementos. Esto posibilita el desarrollo de habilidades y valores, y
construye puentes para el aprendizaje. Por ello, en el proceso de enseñanza y
aprendizaje, la mediación implica un punto importante para responder a las
intenciones educativas que se propongan dentro del paradigma del aprendizaje
utilizado.
·
La combinación de diferentes estrategias
didácticas enriquece el proceso de enseñanza, facilita al estudiantado la
asimilación de los contenidos de una forma más auténtica y real.
·
Para Brown
(2006) la evaluación formativa permite dar un mayor seguimiento al
aprendizaje del estudiantado, posibilita la retroalimentación y potencia un
mayor aprendizaje significativo. Por ello, se requiere que el personal docente
asuma un rol protagónico, activo, es decir que desarrolle un liderazgo
pedagógico el cual le permita romper esquemas tradicionales para proponer e
implementar nuevos procesos pedagógicos que favorezcan el aprendizaje del
estudiantado.
·
La elaboración/adaptación de contenidos y
estrategias didácticas es una labor obligatoria del profesorado, debido a que
se fortalecen los procesos de enseñanza y aprendizaje y, con ello, se ofrece al
estudiantado más facilidades de acceso y apropiación de los contenidos, según
se indica a continuación:
Las
tareas del enseñante incluyen instruir al estudiante acerca de los
procedimientos y exigencias del rol de estudiantes, seleccionar el material que
debe aprender, adaptar ese material para adecuarlo al nivel del estudiante,
proporcionar la serie más adecuada de oportunidades para que el estudiante
tenga acceso al contenido (es dentro de esta tarea donde yo incluiría la
motivación), controlar y evaluar el progreso del estudiante, y ser para el
estudiante una de las principales fuentes de conocimientos y habilidades (Fenstermacher,
1989).
Bibliografía:
Juan Carlos Sandí Delgado,
Mainor Alberto Cruz Alvarado. (21 Octubre 2016). Propuesta metodológica de
enseñanza y aprendizaje para innovar la educación superior. InterSedes, vol.
17, núm. 36, 2016, de Sedes Regionales Sitio web: 10.15517/isucr.v17i36.27100
Totalmente de acuerdo en que para la participación del estudiando se deben crear nuevas estrategias que los motive a aprender.
ResponderEliminarCoincido con el último párrafo que expresa instruir al estudiante acerca de su rol y esta es una característica fundamental en las alternativas de enseñanza ya que si el estudiante no comprende su rol difícilmente lograremos que el alumno aprenda y sobre todo motivar a la participación en el camino de alternativas que un docente siempre busca para lograr los aprendizajes esperados en sus alumnos.
ResponderEliminarEn relación a crear conciencia en los estudiantes acerca de su rol, eso llevará a promover el autodidactismo que no sólo llevará a construir aprendizajes en una materia, será su hábito que le permitirá tener un constante aprendizaje.
ResponderEliminarClaro que el docente es quien estructura sus clases y las imparte con diferentes dinámicas y el estudiante es quien pone la otra parte para llevar acabo sus conocimientos y tener mejores logros en la enseñanza-aprendizaje alumno/docente.
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